sábado, 2 de mayo de 2020

Mi papá fue un gran trabajador…por Rafael Alfredo Colón Torres

                                                Señor Don Rafael Colón Bocanegra

Desde pequeño lo recuerdo perfectamente; siempre quiso vivir cerca de su casa paterna, una gran manzana de mi abuelo Alfredo Colón, junto a la orilla de las aguas heladas del río Gualí; lo que ganaba mi padre, no alcanzaba sino para un arriendo en la misma cuadra donde de niño esperaba a mi abuelo, cuando traía en la madrugada canecas llenas de pescado del Magdalena; con profundo amor, mi papá lo esperaba junto con sus hermanos, y en familia preparaban pescado asado, en un horno de barro.

El amor a sus padres, los bellos recuerdos de infancia, lo acercaban a vivir en la misma cuadra; por eso, vivimos con mamá y mis hermanos, arrendados en tres casas del camellón de los carros, una de las primeras calles que surgieron en la hermosa Villa de Honda.

Las casas gozaban de amplios patios donde mi papá sembraba, maíz, ahuyamas, ají, plátanos y naranjos dulces. Teníamos un conejo, gallinas, (nuestra favorita: una saraviada y tuerta); habían ovejas, perros, y patos. Mi mamá tenía lo necesario para alimentarnos y mi padre comenzó a trabajar en el ministerio de obras públicas, empleo que le ayudó a conseguir el Dr. Julio César López, muy querido cuñado de mi padre.

Mi papá iba al trabajo en bicicleta, luego, cuando un carro del ministerio, lo recogía, yo lo esperaba en la esquina; cuando se acercaba la hora de su llegada, con mis hermanos corríamos hasta el carro que lo dejaba a la hora del almuerzo. Mi papá abría sus grandes brazos y nos arropaba a los tres hermanos, llenándonos de besos y caricias; a Luis, el menor, lo subía en sus hombros; a mi hermano Jorge y a mí, a uno en cada brazo; era fuerte, atlético, cruzaba el Magdalena por varios puntos y se zambullía durante las noches, con los pescadores del remolino, a despegar atarrayas, cuando se atascaban en las piedras del fondo del río.  

Mi linda mamá, se unía a nuestra algarabía, y mi papá la besaba con nosotros aún en sus brazos; alegres compartíamos la mesa.

Mi papá nos jugaba; siempre fue muy cariñoso; amoroso; de noche se levantaba y nos arropaba; nos llevaba a elevar cometas, nos llevaba a pescar al río; nos conducía a montar la bicicleta, a pegarle al balón; nos hacía trompos de madera con sus manos en el torno de su trabajo, nos hizo bates de guayacán, y con los balones viejos, nos hizo las manillas de cada base; fabricaba las pelotas con un alma de balín y esparadrapo; quedaban iguales a una pelota de béisbol.

Mi papá tapaba las goteras del techo, arreglaba radios, relojes, hacía joyería por herencia de un tío; arreglaba ventiladores, antenas de televisión, ponía la energía en casas de amigos, hacía detergentes, leía las fórmulas químicas que le había dejado el abuelo; en las noches, yo lo acompañaba a hacer declaraciones de renta, pues debía hacer otros oficios, porque el salario de su trabajo, no le alcanzaba para todos los gastos del hogar. Mi padre hacía puertas y ventanas de hierro, soldaba a rayo de sol para entregar los pedidos, tuvo una tienda con mi mamá que le llamamos “Los tres hermanos”; le fiaba pan y provisiones a los vecinos, que pagaban a final de mes.

La primera casita que compró con ahorros a la Caja Agraria, él mismo la pañetó, con el maestro Jacinto; pusieron los pisos, hicieron las puertas, los baños, y todas las mejoras, pues la casita, mis padres, la recibieron en obra negra; a los pocos meses de vivir en esa linda casita, gestionó para que pavimentaran la calle.

Mi papá trabajaba mucho y ayudaba a sus compañeros; era solidario y buen amigo; le gustaba charlar, tenía un buen lenguaje; solo hizo hasta segundo de primaria; poseía cualidades de líder; fue nombrado presidente del sindicato de trabajadores del ministerio de obras públicas con sede en Honda y jurisdicciones vecinas; ayudó a gestionar tierras donde se construyó un barrio para los obreros del ministerio; subía a Bogotá en Rápido Tolima, Expreso Bolivariano, o Taxi, a la sede de la UTC, para gestionar las cesantías y garantías laborales de sus compañeros; yo lo acompañé varias veces a la sede de este sindicato en la carrera décima en el centro de Bogotá.

Los compañeros sentían sincero cariño por mi padre, formaron un equipo de fútbol; por su corpulencia, mi padre era defensa central; me enseñó a querer al Millonarios de Pedernera y Di Stéfano, de Carrizo y de Maravilla Gamboa; siempre fue diligente y consagrado, soñaba que fuéramos a las universidades; quería que mi hermano Jorgito fuera médico; me animaba a ingresar a la marina; siempre quiso el ejército, pues fue soldado de la patria; sirvió en un batallón con sede en Chita, un  pueblo al norte de Boyacá, fundado por un sacerdote en 1727; se alistó para ir a la guerra de Corea; si eso hubiera ocurrido, quizás no hubiera conocido a mi Santa mamá; alcanzó a ser corneta de la banda de guerra de su batallón y conocía perfectamente las dinámicas de las guerrillas liberales, de la violencia que desataron los partidos políticos; me hablaba de los horrores de Sangre Negra y de Desquite.

En nuestra adolescencia, logró hacer unos ahorros por sus buenas ventas en los trabajos de ornamentación, y nos llevó por primera vez a conocer el mar; en Cartagena puede observar a los guardiamarinas de la escuela naval y mi padre me insistía: “mijo; ojalá se presente en la marina”. Desde entonces me enamoré de la Armada Nacional de Colombia; mi papá tuvo que trasnochar para conseguir los fondos que significaban la matrícula en la Escuela Naval de Oficiales Almirante Padilla.

Hoy, día internacional del trabajo, día de los trabajadores, lo recuerdo con profundo amor y cariño; él fue mi gran amigo, mi ejemplo para el trabajo; me decía que el trabajo había que merecerlo, que nunca faltaría; poseía una fe portentosa: siempre hay que hacer, hay que inventar, hay que diligenciar, hay que gestionar; mijo: el trabajo es bendito.

Mi papá fue un incansable y gran trabajador; amaba lo que hacía; lo que llevaba a nuestra casa, lo ganaba con el sudor de su frente; con su ejemplo, me enseñó a amar a Colombia, me enseñó a respetar, a querer a la gente.

Nunca lo noté cansado, ni sentado en horas de trabajo; en sus oficios silbaba, boleros y bambucos, pasillos y guabinas; noté siempre en él un entusiasmo sin igual en todo lo que emprendía; se levantaba temprano; cuando trasnochaba por hacer otros oficios, no fallaba a su trabajo formal.

Mi padre amó lo que hacía; nos enseñó que las oportunidades de trabajo, siempre existen; al final, ya jubilado con el salario mínimo, comenzó a vender casas, fincas; incursionó en el mercado inmobiliario de Honda; se transformaba; se reinventaba; aprendió a hacer pan aliñado, tan rico como el de la panadería El Néctar de Mariquita; hacía despachos y vivimos de sus ventas; nunca lo vi temeroso porque le faltara el trabajo; siempre confiaba en que conseguirá que hacer, para llevar la carne del día a casa.

En nuestro hogar, tuvimos estrictamente lo necesario, y si nos faltaba un juguete, mi padre lo inventaba; nos hizo carros de balineras, le puso un pito de corneta, y un freno con resorte, de donde pendía una chancleta de llanta de carro. Antes de partir al cielo, mi padre tuvo la gran alegría de saber que mi hermano menor, también se hizo oficial de la marina de Colombia. Siempre otro querido hermano, el que me sigue, ha estado velando muy cerca a papá y mamá. 

Hoy lo recuerdo mucho en este día, y le doy gracias a Dios por haberme regalado un papá tan lindo; un trabajador consagrado; tengo la absoluta certeza, que desde el cielo, anima a nuestras familias, y que hoy descansa tranquilo en los brazos de Dios.
Feliz día del trabajo….

Escrito en Chía, el día viernes 1 de mayo, del año 2020, siendo las 14:52 horas, en un día con llovizna pertinaz y feliz.




Tomado de:

martes, 17 de marzo de 2020

Honda, en los tiempos del Covid-19 . por Tiberio Murcia Godoy


Amanecer
(Fotografía. Tiberio Murcia Godoy. Martes 17 de 2020)
.
Recorriendo la ciudad en motocicleta, luego de escuchar las noticias, donde el gobierno ha tomado medidas para evitar que el Covid-19 ( Coronavirus) se propague por el país. Ya qué las noticias que vienen del exterior no son nada halagueñas, países como Italia, España en Europa, y Estados Unidos en Norteamérica, han tomado medidas como cierres de fronteras.
En Honda, el paisaje natural tiene un nuevo elemento, muchas personas están utilizando tapa bocas con el fin de protegerse, y siguiendo las recomendaciones de las instituciones de salubridad, municipal, departamental, nacional e internacional. Lavarse las manos, uso de tapa bocas, saludo con el codo, y evitar asistir a eventos donde haya público masivo.
Se cancelaron conferencias, charlas, reuniones, fiestas, eventos donde haya más de quinientas personas, cierres de bares, vacaciones estudiantiles adelantadas, para instituciones públicas y privadas, hasta el hecho que se propone un toque de queda entre las 9 pm hasta las 5 AM.
Las consecuencias son increíbles, desempleo, baja adquisición económica, desespero, depresión, y pavor de acercarse a extranjeros, los cuales se ven, pocos pero se ven, caminando tranquilamente por el casco histórico.
En Honda solo hay chascarrillos acerca del tema, cómo a "Honda, no lo afectará el Covid-19, por que lo meten en chismes".
Ya otros, en otras épocas vivieron este drama, y no tuvieron la información y las técnicas que hoy poseemos, por eso sufrieron más, aunque las consecuencias sean las mismas, la muerte.
Se escuchan y se leen noticias, que el país bloqueado por USA, Cuba, encontró la vacuna, que USA adquirirá la vacuna en Alemania, qué en China ya está pasando, y así sucesivamente atentos a la información que va apareciendo.
Las calles solas, el comercio sufriendo ( no es solo Honda), los inquilinos o trausentes de las calles con sus respectivas tapa bocas. Antes de salir, de nuevo a la calle, abro el facebook, miro y leo lo que escribe Toya Viudes sobre lo que acontece en Madrid, España, grave, y mi interés, es que mi madre, hermanas y sobrinos viven allí también, y deseo conocer y ampliar lo que acontece.
Lo único bueno de esta situación, es que estoy repasando los libros de mi pequeña biblioteca, para volver a releer.
.
Tiberio Murcia Godoy
Honda Tolima Cólombia
Marzo 17 de 2020


lunes, 16 de marzo de 2020

Honda, la ciudad de la "P" por Tiberio Murcia Godoy EL PUENTE

.

Honda, la ciudad de la “P”

Por Tiberio Mucia Godoy*

La ciudad de Honda, enclavada en el corazón del país. Antigua garganta del virreinato, punto clave del camino Real con Santafé,   estrella vial de Colombia hasta el 2014, cuando la ruta del sol le arrebato su transcendencia. Hoy, muchos ven su futuro como  destino turístico, por  sus invaluables  riquezas naturales y materiales qué posee.
Por eso con  tantas  fortalezas y bellezas para mostrar, la hemos  denominado  la  Ciudad de la "P".

Pueblo Panche. En época aborigen los habitantes de la hoy ciudad de Honda, eran los Ondaimas y Gualies, de la tribu Panche, familia ligústica Caribe. Como buen pueblo Panche, eran  aguerridos, fieros y combativos, por eso fueron exterminados.

Peces, por la existencia de la falla geológica, que forma un gran raudal en este lugar, la captura de los peces, se facilita, de ahí que el mana del Arli (Magdalena), permitió que poblaran este territorio hace 8000 años antes de Cristo. En buenas épocas de subienda, se capturaban más de 90.000 toneladas de peces, de diferentes especies.

Piedra, Honda, es una ciudad construida en el virreinato a punta de piedra, por eso calles como la Real, las Trampas, o sus cuestas resalta la piedra, además de sus edificaciones, y parte del templo de Nuestra Señora de El Carmen, y la Catedral de Nuestra señora de El Rosario. Caminar sus calles empedradas es todo un reto.

Puertos, por haber sido el sitio obligado para el descargué y cargue de las mercancías  que provenía de España hacia a  Santafé y viceversa, hubo que construir bodegas, que mas tarde recibirían el nombre de puertos. Además, porque aquí se truncaba la navegación entre norte y sur del país, por los raudales, saltos o rápidos del Magdalena. Aun podemos observar  las construcciones o ruinas de los puertos de: Caracolí, Gallote, Real, Retiro, Arrancaplumas, Capastran y Bodeguitas. Puertos que recibieron  a lo largo de los siglos el progreso y desarrollo de Colombia.

Paz, reconocida nacionalmente como la ciudad de la Paz. Honda, acogió desde la época de la independencia, pasando por la guerra de los mil días, la del 48, hasta el presente. A  miles de personas que huían de la violencia en sus respectivos pueblos, o provincias,. Llegando muchos de estos a formar su hogar en Honda. Muy bien la describía el Maestro Germán Arciniegas, cuando narraba que Honda, fue el refugio de su familia a comienzos del siglo XX.

Pasado, hasta el dia de hoy, pleno siglo XXI, el pasado de Honda, para proyectarla al futuro, aun es desconocido. Aunque algunos investigadores han publicado diversos libros, no se ha escrito ni el 0.1% de su pasado. Su época geológica, aborigen, conquista, poblamiento, viajeros, comercial, política, industrial, económica, arquitectónica migración, etc. Nos falta escudriñar para rescatar su pasado.


Paisajes, todas las ciudades poseen hermoso paisajes, y Honda, no es ajena a esta. Muchos viajeros, destacándose Alexander Von Humboldt, dejaron en sus memorias los bellos paisajes que se encontraron por su paso, en ese entonces por la Villa de Honda. Hay distintos lugares donde se puede apreciar los paisajes hondanos, desde el cerro Cacao en Pelota, Mesa de los Palacios. Ríos, quebradas,  su valle, cerros tutelares, en fin hay que apreciarlo.

Puentes, la ciudad es reconocida como la ciudad de los Puentes, por sus 40, ya inventariados. Todos importantes, a raíz de la hoya hidrográfica. Pero resaltamos; Navarro, Andrade, Palacio Rudas, Piragua,  Quebrada Seca, Negro, López, Repela, Remolino, Calunga, Sonrisa, Perico, Guarino, Sabandija, Padilla. Más de un día, creo que tres, para observarlos todos.

Personajes, Honda, no se queda atrás con la pléyade de personajes que nacieron en esta tierra, y son orgullo de Colombia ante el mundo. Algunos son; José María Samper Águdelo, Alfonso López Pumarejo, Alfonso Palacio Rudas, Jaime Pava Navarro, José Humberto Eslava Cáceres, Jaime Soto Crespo, Abraham Varón Valencia,  Rafael Colon. Carlos Ganada Arango, Luis Clavijo Perdomo. Quienes brillaron en la letras, política, tauromaquia, radio, prensa, televisión, investigaciones etc. Y muchos más, entre otros  que se encuentran en el anonimato.

Pensionados, la ciudad por su clima sano, ha obligado que muchos de sus hijos retornen a disfrutar su pensión, y no solamente sus hijos, sino muchas personas más, que ven en Honda, una ciudad apacible, acogedora y cordial, digna de vivir los últimos años de vida. Ellos los pensionados le dan otro estilo paternal a la ciudad.

Pasodoble,  aunque Honda es una ciudad señorial, con toda la estampa y pompa española. Muchos confunden como su himno, el pasodoble, que compusiera el Maestro Jorge Villamil Cordobés, por cierto, el único que realizo entre sus miles de composiciones. “Honda ciudad de los puentes”. Este pasodoble que hace un recorrido  geográfico, hidrográfico, histórico y de personajes de Honda. Y más que el Maestro Jorge Villamil Cordobés, en las fiestas del carnaval de la Subienda, disfrutaba de ellas con emoción y esmero, y ese fue su legado a Honda, el pasodoble.

Pueblo Patrimonio, Honda, es en la actualidad uno de los 17 municipios, Pueblo Patrimonio de Colombia, una fiel copia de los pueblos mágicos de México, Al ser incluido por el Ministerio de Desarrollo en este listado especial, se encuentra en el foco turístico nacional e internacional,  por su arquitectura, belleza, paisaje e historia, con el fin que los miles de turistas propios y foráneos la disfruten y conozcan.

Pájaros,  la ciudad según el investigador y experto en aves Adam Rainoff, y Anthocphala, Asociación tolimense de ornitología, existen unas 255 especies de aves que se pueden avistar dentro y alrededor de la ciudad. Esta es una de las nuevas  tendencias en el Tolima y Colombia, y en la cual Honda ha sido incluida para avistamiento de aves. Muchos pájaros para observar y avistar.

Esto y mucho más hacen que Honda, sea denominada la Ciudad de la “P”.



*Miembro del Centro de Historia de Honda.  Docente Investigador IED Puerto Bogotá, Guaduas.

Publicado en el periódico EL PUENTE Año XXI  No 193  Marzo de 2020. Página 11

viernes, 6 de marzo de 2020

Conjunto de Basketball del Club Deportivo 1939 por Hugo Rubio Salas

EQUIPO DE BASKETBALL DEL CLUB DEPORTIVO. HONDA 1939
Imagen del Conjunto de Basketball del Club Deportivo de Honda, captada en 1939, al parecer saliendo las deportistas de la sede social. Publicada en el Grupo “Fotografías Antiguas de Colombia”, por el Señor Jaime Páez. Se desconoce el nombre del Fotógrafo. Nota Legal: La imagen puede estar protegida por Derechos de Autor.
.

lunes, 27 de enero de 2020

“El Mohán me quitó los pantalones” por Alerta Tolima


Un pescador con más de cincuenta años de experiencia en el río, nos cuenta su historia.
.
Los habitantes de Honda en el departamento del Tolima se preparan para la llegada de la subienda, una temporada en la que el río grande de La Magdalena les obsequia su más preciado tesoro: los peces.
La avenida Pacho Mario bordea la ribera del río, ella ha sido testigo mudo de un pasado de alegrías y tristezas; en la esquina de la primera bahía, lugar donde cuarenta años atrás estaba ubicada la discoteca Matachos, hoy, se encuentra un toldo en el que venden tinto, almojábanas y gaseosa. Allí encontramos a Raúl Rondón mirando embelesado y con nostalgia al río que lo vio crecer y envejecer.
Rondón es un veterano pescador con más de cincuenta años de experiencia y sesenta y tantos de vida. Desde muy niño sus padres le inculcaron amor, respeto y agradecimiento por las aguas de este afluente que es considerado la principal arteria fluvial de Colombia con sus 1540 km de longitud.
Raúl reconoce que, la paciencia y la práctica son claves para aprender el arte de la pesca, dones que heredó de su familia.

Uno de los peces más extraños que ha pescado es el Caloche, una especie parecida a una anguila, que no es muy común encontrar. Entre sus redes han caído Bagres de hasta 30 libras, Bocachico, Nicuros, Capaz, Blanquillos y otros.

Como pescador de largas jornadas dentro de las aguas del río Magdalena, tiene en su memoria unas vivencias que lo llevaron a creer que el Mohán o Poira, un personaje mítico del Tolima Grande, con larga cabellera, mirada penetrante y pícara que fuma un enorme tabaco, sí existe.
Según cuenta la leyenda, el Mohán vive a la orilla de los ríos, persiguiendo y raptando mujeres, sin embargo, una noche de pesca se le apareció a Raúl…
“El Mohán me asustó, pero me colaboró con la pesca, porque ya había pasado la subienda, cuando de pronto vi una sombra, solo una sombra, que estaba acurrucada y vi como una persona que fumaba y vi el humo del chicote, por eso supe que era el Mohán. Me dio muchísimo miedo, pero igual, me metí al río y eché un lance de atarraya que salió llenita de pescados”. Aun hoy Rondón está convencido de que el Poira le ayudó a obtener esa gran pesca.

También recuerda que en otra oportunidad ya habiendo pescado lo necesario, volvió a lanzar la atarraya a una “cama”, que es un espacio en el río que los pescadores limpian y acondicionan para atrapar más peces y tirar las redes sin que estas se atasquen en él. Esa noche la red se le atascó, Rondón se sumergió en el río y sintió que el Mohán le bajó los pantalones dejándolo desnudo.
“Creo que quiso decirme que ya con la pesca que había obtenido durante la jornada era suficiente, yo quería sacar más peces, pero después de ese susto tuve que dejar de pescar”
Para Raúl y otros pescadores el Mohán es el guardián y protector, dice: “El Mohán es para nosotros ese compañero que vigila nuestra labor y además mantiene lejos a las personas que le hacen daño a los ríos y a la naturaleza”
A pesar de estas dos experiencias extrañas, Raúl sigue pescando en las aguas del Magdalena, teniendo siempre en cuenta el cuidado y el respeto por la fuente de alimento que les proporciona y asegura que “el Mohán siempre será amigo del pescador y del río”

lunes, 6 de enero de 2020

Carmenza Escobar la reina vitalicia de festival de la subienda en Honda "si este año no me coronan, el pueblo se rebela". Por Miguel A. Sierra

Carmenza Escobar Barragan, reina vitalicia del festival de la Subienda
(Foto Venus de Pedro A. Reyes, especial para El Cronista)
.
Cómo todos los pueblos y capitales del mundo, la ciudad de Honda cuenta con sus propios personajes típicos, que forman ya parte de su tradición y sus leyendas.
Son estos, miembros también de la comunidad, cuyo destino menos favorable, los ha situado en condiciones especiales que rayan en lo ridículo. Muchas veces son el burlesco del pueblo, pero generalmente nos acostumbramos a verlos diariamente deambulando por las calles con cierta curiosidad o indiferencia.
De cualquier modo, ocupan un lugar presente en la comunidad y por su ingenuidad y su sencillez, su pobreza, su ignorancia, se constituyen en los personajes típicos o representativos de un pueblo.
Tal es CARMENZA ESCOBAR BARRAGÁN, la "reina vitalicia del festival de la subienda" a quien encontramos en una calle de Honda con su atuendo característico, su pelo ya blanco por las canas, sus crespos, sus labios pintorescos y chupando un helado como un niño.
"Me llamó Carmenza Escobar Barragán a sus órdenes".
Fue su primera respuesta a nuestro reportaje informal.
De su vida nos cuenta que nació en el Fresno, vino a Honda ya hace 14 años, los cumple el próximo 13 de marzo, antes venía a pasear, pero se vino del todo a raíz de una herencia que le dejó una tía, se trata de una casa en la Calle Vieja.
-"Pero la perdí por los malos negocios- nos dice un hombre me dijo que construyera unas piezas para arrendar y luego me relaciono con "chunco" y me dijo que le vendiera la mitad de la casa y entonces yo de "pendeja" le di eso por mil seiscientos pesos apenas, me robaron para no quedar sin nada, vendí el otro pedazo y compre una casita en la Avenida de los Estudiantes en quince mil pesos  y la tengo arrendada por doscientos".
Bueno, ¿cuéntenos cuántos años tienes?
-"Yo tengo 42 años apenas". Del año en que nací no se, por que a mi mamá se le olvido y no me dijo"
- "A mi me regalaron hace mucho tiempo un niño de ocho meses. Era de una señora que sufría de ataques epilépticos. Yo lo críe y ya tiene 24 años, dos aumentados cuando necesite llevarlo a las granjas".
-" Y él me ayudaba mucho, pero le dio por traer una mujer a la casa y como yo no quise tenerla, se largo con ella".
En qué trabaja usted?,
-"yo no trabajo, no ve que soy la "Reina de Honda", ahh! Y tengo también otros títulos como "Reina vitalicia, reina popular, reina típica". Fui reina también en el Fresno, Armero, Mariquita, Guaranicito, aunque allí no me reconocieron pero si me alcanzaron a proclamar".
Y en Honda, ¿quienes fueron los que la proclamaron como Reina Vitalicia?.
-"eso fue… no me acuerdo; en todo caso los que me nombraron fueron ese tal Tocora y un señor que de Ibagué de la voz del Tolima que ahora está en la voz de Honda y que se llama Caramelo o… Carmelo Rada… Ellos fueron los que me coronaron".
A usted le gusta mucho el baile. ¿Cuándo bailo usted por primera vez en Honda?
-"Eso fue para el centenario. Yo no quería pero me invitaron y me invitaron y yo que no, porque me daba pena. Y la gente palmoteaba y aplaudía tanto que le pregunté a una amiga: "Hola, es que tengo el vestido roto o que?", porque me miraban tanto y ella me dijo: "Que va, es que cuando uno no baila bien lo aplauden".
-De su vida romántica que dice:
-"Pues yo he tenido muchos novios, y para casarme pero me daba pena dejar a mis padres solos, yo jugué con muñecas hasta los 20 años, y cuando alguien llegaba a proponerme mi mamá les decía que no me dijeran nada, que más bien me dejaran jugar con mis muñecas. Ahora estoy sola y me pesa!, pero es que yo también tuve la culpa porque fui muy constante y nunca coqueta.
Yo conseguía un novio y era constante, constante con él. Se iba y cuando volvía pues, les volvía a repetir amor.
-¿Recuerda algunos novios que ha tenido?
-"pues, en el fresno, el Sargento Henrique París, Paulo Emilio Osorio, que era secretario de el alcalde y Jose del Carmen Riaño, pero hace mucho tiempo, por ahí tengo todavía tengo una cartica del Riaño; tenía muchas, pero me las han robado para sacar copias. Y aquí en Honda a Luis Eduardo Ávila pero no era de aquí sí no de Berlín. Yo le guardaba en mi casa una gabardina para cuando subía a Bogotá. Eso fue hace como cinco años, pero luego supe que era casado. Los hombres niegan y yo le dije que más bien se fuera con su esposa por que tenía muchos niños".
-¿pero usted todavía lo quiere? y lo recuerda?
-"Ya no lo quiero como antes, que a pesar que no venía que a pesar de que se fue". Por ahí viene aveces pero yo ni lo saludo.
-¿como le parece la gente de Honda?
-"Ay, Es muy Buena, hay personas muy queridas".
-¿como quienes?
-"Los padres del Alto, yo lo quiero mucho, lo mismo que el alcalde, ese bonito, querido que se salió . Ese señor obraba muy bien, pero como la gente no deja de estar metiendo la cucharada para suspender a unas buenas personas de sus puestos, la envidia es mucha en todo y por todo".
-Y al padre del Carmen no lo nombra?
-"Ah!, pues es que como yo conocí primero a los padres del Alto y allá es donde voy a rezar".
-¿luego usted va a la iglesia?
-"ahh, si yo soy muy rezandera. No ve que, como me quede visitando santos, no tengo más consuelo, y ahora que viene semana santa les zacudire el polvo a los santos para que salgan bien bonitos a las procesiones. Yo le tengo mucha fe sobre todo al señor que va con la Cruz y a San Antonio, patrón de las solteronas"
-"ya ve que no, ami me hacen milagros es la virgen del Carmen. La otra vez me puse a rezarle, le pague promesas, misas y todo y nada! Seguí rezandole y le prendía lamparitas, hasta que un día depronto apareció un tal Herrera. Eso sí, si no me case por culpa mía y no por él por que era pa matrimonio".
- a usted, no le gustaría que le hicieran unos masajes en la cara para quedar otra vez joven?
-" no, que va si yo no soy vieja. Yo tengo el pelo blanco es por raza, mi mamá tenía también el pelo blanco y además no necesito. Quiero estar en lo que soy, en la realidad de la vida, lo que quiero es plata!".
-A tenido usted desengaños amorosos?
-"no e tenido decilusiónes, ni desengaños. E sido muy constante en los amores, tuve fue una juventud muy oprimida. Por eso es que ahora bailo y estoy con la pata en el hombro pero no manejandome mal, por que a nadie le atiendo nada".
-pero todavía guarda usted la esperanza de casarse?
-"si, depronto hay alguno que me guste y yo vote la baba por él, pues hasta depronto pero no me gusta hacerme cargo de obligaciones, más bien me la paso bailando por que si uno se casa tiene que hacerle caso al marido y entonces no puedo parrandear".
-¿como le parece los festivales de la subienda?
-"los festivales son muy buenos, de primera. Yo rezo mucho para que los pescados vengan al carnaval, ellos se ponen bravos cuando no les hacen carnaval, ellos dicen: no, nos hicieron carnaval, entonces nos vamos de aquí. Y ese año la subienda es mala".
- y este año también la van a coronar?
-"sí, ha sonado mucho en un periódico de Bogotá, escribió Pachomario que me iban a coronar y que iba a desfilar en una carroza".
-o ¿si a última hora cambian el programa y no la coronan?
-"sí no me coronan, yo no lo pido sino todo el pueblo. A cuál mas por que es una obligación. Yo soy reina del festival de la subienda por toda la vida hasta que me muera, y si no hacen caso los de la junta, el pueblo se revela!.
-con esa ingenuidad, continuó respondiendo a nuestras preguntas, convencida de su "importante posición" a la cual llegó no por ella si no por la voluntad del pueblo que la quiere como "Reina".
-¿qué opina de las minifaldas y el control de natalidad?
-"la minifalda a mi me gusta. Yo tengo y ahora tengo que salir con minifalda a el festival, en caso de casarme pues todavía me siento con energía, desearía tener siete o ocho niños. No estoy de acuerdo con las píldoras, es más mejor tener argos chiquitos".
con el fin de ponerlos a nuestro reportaje un sabor picante tocamos también temas de la actualidad como:
-¿qué dice usted de gobierno del doctor lleras?
-"bueno por unas partes, pero malo por otras, por que hay mucha carestía y mucho impuesto que el pobre se ve a gatas para poder vivir, eso es un crimen!"
-¿y usted que política rige?
-yo soy medio conservadora y medio liberal por que: mi padre era liberal y mi madre conservadora, los dos los quiero por igual porque me pongo azul y me pongo colorado".
-votaría por Rojas Pinilla en las próximas elecciones?
-ehh! Como se le ocurre no ve que dicen que el ayudo a la violencia.
-usted a oído hablar del padre Camilo Torres?
-"quién no!, si el era un sacerdote muy bueno. Me dio mucho pesar su muerte, yo rezo por él, era bueno pero después dijeron que él se metió ayudarle a la chuzma y se daño. Es que fue que se le metió el diablo, es que el sacerdote no debe meterse en cosas de política ni cosas que no le correspondan".
-Bueno, ¿que dice del padre Gaitán?, ¿Que oye Usted tanto por la radio?
-"pues que habla muy bueno y se preocupa mucho por nosotros los pobres, pero más bien no digo nada de eso por que después no me lo quito de encima".
-Finalmente, ¿que planes tiene para este año?
-"pienso y quiero que Honda me manda al folclor de Ibagué, por que es imposible que honda no mande candidata al reinado, en Manizales por ejemplo; hize mucha falta y dizque me preguntaron mucho eso me dicen".
-y finalmente, ¿que nos falta por informar?
-"Oigan, digan que yo espero una ayuda económica, ropa y remedios, pues no tengo quien vea por mi, al menos que me ayuden mientras consigo novio para casarme".
-Olvidamos hacerle una pregunta:¿cómo le gustaría que fuera su futuro esposo?
-"me gustaría tener un esposo que sea educado y orgulloso por que el hombre orgulloso sabe que consigue para su esposa y para la casa, que le guste la moral, que sea gordito no flaco, ahh! esos silbidos de culebra no se aguantan ni una misa con trikitraque y que sea altico, mejor dicho… así como usted!"
-no faltaba más!, Si alguno está interesado en esta quinceañera, puede escribir " al comité central del festival del festival de la subienda del Parque de las Américas Honda, o venir al festival el 22 de febrero al 3 de Marzo y conocerla personalmente.

(FDO). Miguel Antonio Sierra S
.
El Cronista
Ibagué, sábado 22 de febrero de 1969
Un reporte desde Honda