(Foto TMG 12 de noviembre de 2016)
.Sector de Los Acuarios, en el barrio El Carmen en Honda Tolima, sitio obligatorio para tomar el caldo de desenguayabe. ( Foto TMG 12/11/2020)
Aquí, ustedes encontraran aspectos relevantes de la memoria de los hondanos, documentos,narrativas, fotografías y muchos aspectos más sobre la Villa de San Bartolomé de Honda...Email; centrodememoriahonda@gmail.com,,,,,Movil: 3134837424
(Foto TMG 12 de noviembre de 2016)
.Sector de Los Acuarios, en el barrio El Carmen en Honda Tolima, sitio obligatorio para tomar el caldo de desenguayabe. ( Foto TMG 12/11/2020)
(Foto de Álvaro Pulido EL ESPACIO)
El maestro Emilio Murillo Morales
conocido como el Mono Murillo por muchos, nació en una trilladora situada en
Tarro Liso, una calle del Fresno Tolima, el mes de Junio del año 1908. No se
sabe qué día porque a raíz de un gran incendio que hubo en el casco urbano, la
casa cural fue devorada por las llamas, y en consecuencia los archivos
desaparecieron. Sus padres se llamaron Pablo Emilio Murillo y Francisca
Morales.
Sus estudios primarios incompletos
los hizo en la escuela nocturna de su pueblo natal, pues por el escaso
presupuesto del que disponía la familia Murillo, tenía que trabajar para ayudar
al sostenimiento del hogar donde había dos hermanos más: uno de ellos que murió
pequeño y el otro Marco Tulio Murillo Morales falleció en Mariquita, donde
también ocurrió el deceso de su señora madre. Los hermanos Murillo trabajaron
como obreros de su padre y por tanto
aprendieron y ejercieron labores de zapatería, ya que el señor Murillo tuvo una
pequeña fábrica de calzado. Hacía las hormas, solaba, guarnecía y se ganó un
concurso dentro de esta actividad.
A los quince años aprendió a tocar
flautín y flauta; precisamente el primer flautín lo pagó el padre Cortés, quien
solicitó que consiguieran uno para Emilio Murillo que él lo pagaba. Era ahijado
del Maestro Milciades Garavito quien dirigía a la sazón la banda del Fresno, y
fue con quien aprendió a leer y escribir música a los diez y ocho años. Tocaba
con la banda ya mencionada y con la familia Garavito en diversos actos, como en
la introducción y proyección del cine mudo en Mariquita, hacía también los
solos con la flauta en la presentación de música clásica en el Fresno con la
banda.
Vivió en el Líbano durante un tiempo
y allí compuso y escribió una marcha que llamó Dabeiba, la que perdió junto con
otras obras que había escrito, y algunas
que le dejó el Maestro Garavito como Urra Cachacos, a causa de una de las inundaciones más fuertes que ha tenido Honda.
Entre sus recuerdos tristes está
Rosita una compañera que de pronto se le dio por viajar unos días, y al llegar
a Puerto Nare murió. A causa de esto lo invadió la melancolía e hizo una
composición que llamó Rosita y la
perdió; pero últimamente por un amor
platónico escribió otra pieza musical que llamó también Rosita.
A raíz de la tristeza ocasionada por
la separación y muerte de su excompañera, viajó con mucha frecuencia a
Mariquita y en 1940 se trajo a su señor padre, estableciéndose definitivamente
en Honda; vivó durante cinco años en el Pasaje Pinilla en la Ratonera, después
se trasladó a la esquina del Cuartel de la Ceiba una edificación que se había
hecho en bloque. En esta casa antes de vivir el Maestro Murillo, vivía Polito
Escobar quien tenía una cantina en la misma cuadra o calle de su residencia y
en ella tocaba Emilio Murillo con un grupo llamado JAZZ; al irse el señor
Escobar le regaló o dejó dicha construcción que demolieron, porque a los
vehículos sobre todo los pesados (camiones) les costaba trabajo voltear en esa
esquina. La demolición se hizo durante la alcaldía de don Manuel Cerón pero don Arturo Cerón padre
del entonces señor Alcalde, conocía a don Pablo Emilio Murillo y a su hijo
Emilio Murillo por lo que ante el ruego del hijo (Emilio Murillo Morales) le dieron para vivir el local que actualmente
ocupa (La Casa del Sello Real).
En las Iglesias interpretaba entre
otras obras un vals del maestro Milciades Garavito llamado Fernando; acompañaba
con la flauta a un pianista en la Iglesia del Carmen, y también a veces era
acompañado de un señor Villamizar que tocaba muy bien el violín por nota. El
señor Villamizar vivió en los hangares del aeropuerto e hipódromo de Honda,
puesto que era celador del mismo. También tocó con Castelar Gutiérrez hijo de
un señor llamado Victorino.
Fue profesor de música del Instituto Nacional General Santander en 1951 y 1952; pero había mucha intriga política entre el profesorado. Integró una de las mejores bandas del Tolima que era la del barrio el Carmen de Honda llamada Dos de Abril, fundada y dirigida por Onofre Bonilla (el Negro Onofre) músico y compositor nacido y criado en Honda. Varios de los integrantes de esta banda pasaron a tocar en la Departamental y hoy se encuentran pensionados; el maestro Murillo fue también uno de los llamados pero por su amor a Honda resolvió no aceptar y pasar hoy necesidades como el mismo lo dice. Estuvo también en Bogotá dos meses como profesor de un conjunto y dando serenatas, y a pesar del buen dinero que ganó se regresó a Honda; se considera tan hondano que escribe y afirma “Emilio Murillo Morales fresnuno de Honda”.
.
Anécdotas
El padre del maestro Emilio Murillo aparte de ejercer el oficio de
elaboración de calzado, también fue músico y tocaba en la banda del Fresno que
como ya se dijo dirigía el Maestro
Milciades Garavito, cuyos
miembros eran todos liberales, pero eran
obligados por el General Pompilio Gutiérrez (conservador) a tocar en sus
combates como también lo hacían otros tantos generales. Debido a que los
músicos firmaban un contrato con el director de la banda, no podían retirarse
cuando quisieran y por esto se mantuvo la banda completa. Al terminar la guerra
de los mil días el Maestro Milciades Garavito entregó a cada quien los
contratos, disolvió la banda y se
escapó.
Pero el señor Pablo Murillo padre del Mono
Murillo y los Cuartas, fueron puestos
presos por los hombres del General Pompilio
quienes los ataron muy bien con unas manilas y los llevaron junto con
otros más a un sitio llamado Iguacitos para ser asesinados. Cuando ya estaban
matando uno por uno con peinillas y se
aproximaban a los músicos el señor Joaquín Londoño; que sabía la oración del
Justo Juez; le dijo al señor Murillo que no temiera, pues había rezado la
oración y entonces se soltaron fácilmente y se escondieron de inmediato entre
los matorrales y el monte, mientras escuchaban las balas que les disparaban y
fueron a salir a Lérida.
El Maestro Milciades Garavito compuso y escribió una
obra musical dedicada a Honda que llamó Urra Cachacos; la razón de esto fue
porque cuando el general Pompilio Gutiérrez después de sitiar a Ibagué y
Mariquita, se dirigió con el mismo fin a Honda; Ramón Elías Marín (el Negro
Marín) que vivía en el Fresno y quería a
Honda, se encaminó enseguida a esta ciudad con doscientos hombres que al llegar
recibió el apoyo de los jóvenes hondanos de entonces, y salvaron la ciudad de
las manos del general Pompilio.
Recopilado por Hernán Rodríguez
Castro
Honda, Mayo 4 de 1990
El 15 de Julio del 2020, falleció en Bogotá, Jaime Alfonso Torres Sánchez, persona que en vida jugo un relevante papel en todos sus matices. Abogado , historiador y pensador moderno.
De ahí que como justo homenaje, transcribiremos sus reflexiones que eran escritas en su red social de Facebook
En modo de introducción traemos este escrito publicado el 25 de enero de 2020, y que él titulo Reflexiones, de ahí que llamemos Reflexiones todo los escritos aquí compilados de sus múltiples publicaciones en su Facebook
.REFLEXIONES
Problemas que surgen de la pandemia
Bueno, parece que el problema parte de los centros grandes de acopio del país y rueda por los supermercados, droguerías y farmacias hasta reventar en los maltrechos bolsillos de los ciudadanos afectados por las medidas restrictivas que, con razón desató la pandemia. Ahora bien, si la autoridades nacionales y regionales, por mandato constitucional, están establecidas también para proteger a los ciudadanos de la especulación, la avaricia y la corrupción por que nada, absolutamente nada están haciendo al respecto.
. Honda. 16 de abril 2020
Dilia Camelo de Pava, junto a su hijo Humberto Pava Camelo
.La Barca de Calderón se suma al duelo que embarga a una de las familias más preciadas de la radiodifusión colombiana por la sensible desaparición de la respetable matrona Doña Dilia Camelo de Pava.
Había nacido en Honda, Tolima, el 7 de abril de 1928. Es decir, murió antes de cumplir 88 años. Tuvo 9 hijos, y casó con el ex embajador y senador, Jaime Pava Navarro, también tolimense.
Ella fundó con el senador, Aliños Sancho, una empresa familiar increíble, que se desarrolló en todo el Tolima Grande y en Cundinamarca.
Pero su gran apoyo, fuera de levantar una familia muy unida, fue en la creación de la Cadena Súper. Realmente fue una batalla titánica para lograr lo que hicieron realidad. Ambos conservadores de pura cepa, libraron cada instante para hacer firme sus convicciones en medios tan respetados. Varios de sus hijos, con su apoyo, hicieron radio y política: Humberto, Álvaro, Henry (qepd), Ernesto y Juan Carlos, hoy luchando contra un cáncer de páncreas.
Doña Dilia acompañó siempre al senador, también falleció, en sus campañas políticas en Tolima y el país, nunca lo desamparó. Era una verdadera escudera.
Ambos brillaron en el servicio diplomático: fueron pareja de embajadores en República Dominicana, Panamá y Australia. La carrera diplomática la volvió una persona más casera. Las embajadas, siempre tenían al día las delicias de los tamales, la lechona y demás. Tuvo fama de gran anfitriona.
Era una obsesionada de la panadería, creó Pan Tolima, con seis sedes en la capital. Sus productos bandera, Pan de Mija, Pan de aquella, bautizados con música por otro desaparecido, el gran maestro Jorge Villamil, quien les hizo a los esposos Pava Camelo una bella canción. Fueron verdaderamente uña y mugre.
Fue tan noble que recibió en el hogar de sus hijos con el senador a dos hijas, extramatrimoniales, y les entregó cada derecho y opción, como si las hubiera concebido ella. Una verdadera mamá. A la última, inclusive, le dio su apellido, ya que la madre de esa chica había fallecido.
Doña Dilia rezaba para que todo fuera bueno en la Radio. El notable comentarista deportivo Oscar Restrepo Pérez trae esta remembranza: “Cuando se marchó Pastor Londoño, y nos quedamos con el Mundialista Sergio Ramírez, llenó de veladoras toda la emisora, y creo que sirvió, porque la sintonía nunca decayó; al contrario, creció. Ella era muy devota. Una persona cariñosa y sencilla.
Humberto, su hijo mayor, la destaca como una verdadera colombiana, orgullosa de su tierra Honda y de todos los lugares del departamento del Tolima. Un golpe muy duro fue cuando murió Henry ,quien por algunas imposibilidades físicas y de movimiento, ella lo adoraba. Henry fue una persona sin complejos, pero le despertaba un tremendo cariño a doña Dilia.
Sufrió y gozó; era amante de la música, las fiestas, y la fotografía.
Doña Dilia Camelo será recordada toda la vida, por los que la conocimos y disfrutamos como un ser Humano desprendido y sin ambiciones.
¡Que el Señor la tenga en su Santo Reino!
(19 de febrero de 2016).
Tomado de; https://www.eje21.com.co/2016/02/el-adios-a-una-ilustre-matrona/